martes, 5 de junio de 2012

Dresden, junio de 2012



Hace ya algunos años los empleados de una empresa holandesa, muy conocida en todo el mundo, decidió en su filial de Almelo formar un club de viajes y en febrero de este año, en su reunión anual se llegó a la conclusión de que, en vista que las nuevas generaciones no mostraban interés alguno por unirse al club y que sus miembros actuales estaban todos jubilados, prejubilados o a punto de serlo, lo lógico sería  jubilar al club y cerrar un ciclo con un último viaje: Dresden y sus alrededores, viaje que quiero compartir y animar a hacerlo.


El 1 de junio con buen humor y ganas de pasarlo bien comenzó el viaje con parada para comer en Marienborn, antigua frontera de la DDR .




Frente al nuevo restaurante del "'Autohof"", de la autovía Hannover - Berlin, los edificios de este checkpoint siguen en pie como Memorial  de una historia que nunca debió escribirse y que cerró sus puertas, oficialmente, en 1990, exáctamente el 30 de junio, tras 45 años de servicio.
En 1998 el entonces presidente alemán, Dr. R. Herzog, declaró a este punto fronterizo  como el punto de encuentro en el que "" los alemanes su historia cuentan a los alemanes"" y en este punto se siguen celebrando seminarios con personas que vivieron esos años. El 9 de noviembre de  2004, el presidente Horst Köhler ( ese que ha tenido que dimitir últimamente) reactificó este punto como:"" Sitio de estudio permanente para todas las generaciones"".


En una de sus naves cuelga aún el siguiente cuadro:


y sobre una maleta abierta con ropa usada el siguiente letrero:




Un paseo por sus naves nos enseña mucha historia y muchos de los que venían con nosotros tenían sus propios recuerdos cuando, con muchos años  menos y en un ""dos caballo"" o en un ""escarabajo"" cruzaron esta frontera para ir a Berlin y sufrieron en ella registros y retenciones de hasta de 10 horas. 


Después de comer seguimos viaje y a las cinco de la tarde llegamos a Dresden. Un paseo fugaz nos dejó una buena impresión de la ciudad y al día siguiente tuvimos la oportunidad de pasar todo el día en ella, patear de Altstadt la ""ciudad vieja"" , cruzar el Elba y conocer  de Neustadt.la ""ciudad nueva""


Dresde es  conocida como la ""Florencia de Sajonia"". En febrero de 1945 sufrió un bombardeo que destruyó todo su centro histórico y que en los últimos 6 años ha sido reconstruido gracias a las fotografías y cuadros que de muchos de sus habitantes. Dichas fotos y cuadros reflejaron la belleza barroca de sus monumentos más emblemáticos como la Iglesia de la Señora ""de Frauenkirsche"" que ahora podemos ver en toda su gloria.




La iglesia ha sido reconstruida, en buena parte, con las mismas piedras de antes y asi se puede apreciar en la foto, la piedra negra  ( esta piedra contiene mucho hierro y con el tiempo se pone negra) y la piedra blanca, material nuevo, que con el paso de los años también se pondrá negra.



En esta foto se puede ver parte de la fachada de antes de las bombas y detrás la Iglesia ya reconstruída.


La iglesia de la Señora es una iglesia luterana. Su interior sorprende por su forma más propia de un teatro que de una iglesia convencional. En su escenario se alza el altar mayor. 

Las obras de reconstrucción siguen en marcha en el centro de la ciudad vieja (Altstadt) dónde todavía se pueden ver varios edificios  recubiertos por andamios. En la plaza del mercado nuevo (Neumarkt), con la estatua de Lutero en el medio, la mayoría de sus edificios están ya reconstruídos :


A orillas del Elba se puede contemplar la terraza de Brühl, también conocida como ""el balcón de Europa"" con la  Acadamia de Bellas Artes.


Desde el Elba también se puede admirar parte de la iglesia católica y el teatro de la Ópera:


El palacio barroco llamado de Zwinger alberga un museo y un patio o atrio tan barroco como su todo el complejo.









En 1485 se instaló en Dresden la familia Wettin y esta familia es  la ""culpable"' de la expansión de la ciudad. En 1586 mandaron construir el edificio De Langer Gang. En una de sus fachadas, conocida como de Fürsterzug, se puede admirar el enorme mural de 102 metros de largo que representa la parada de los reyes sajones. En 1907 el original fue sustituido por otro ya que la erosión estaba dañando mucho el mural. El nuevo mural se realizó sobre azulejos, exáctamente igual que el original. Esta fachada y su mural fue la única que, milagrosamente, permaneció en pie cuando en la fatídica noche del 13 al 14 de febrero de 1945 los ingleses dejaron caer las bombas.




El segundo día fuimos en barco  desde Dresden a Pillnitz y desde él pudimos hacer las siguientes fotos de los diferentes palacetes, en la orilla izquierda del Elba, sobre las terrazas sembradas de viñas. 






foto de barco fotografiado desde nuestro barco.




Una vez en Pillnitz desembarcamos y visitamos el palacio de verano de la amante del rey Federico Augusto de Sajonia (1706). En sus jardines hay una camelia gigante de cuenta más de 200 años de historia. Para consevarla y protegerla de las heladas del invierno han contruído una cúpula de cristal gingantesca que transportan sobre ruedas hasta cubrir al árbol por completo. 





camelia junto a su casa de invierno. 250 años con dimensiones de 8,60 metro de alto, y díametro de 11 metros. Dicen que en su periodo florido (de febrero a abril) alberga 35000 flores.




Después de comer comenzó a llover pero no cambiamos los planes y en autobús fuimos a visitar la formación rocosa conocida como De Bastei en la frontera con la República Checa.
Se encuentra en la orilla derecha del río Elba y tiene una altura de 300 metros. A sus pies el valle del Elba y en su parque natural se encuentra una fortificación unida por un puente construída por los soldados bohemios que no pudimos visitar por culpa de la lluvia.










A las 7 de la tarde regresamos a la ciudad y en vista de que seguía lloviendo visitamos en el Parameter la panorámica Roma en 360 grados , obra del señor Y. Asisi.Fue impresionante, utilizando el ordenador ha conseguido recrear la Roma antigua y pasarla a un lienzo gigante. La noche y el día se representan perfectamente aunque aquí y allá el autor se haya permitido algunas liciencias.


os dejo el enlace:  http://asisi.de/en/Panometer/Rom312_neu/Panoramaprojekt/index.html     y algunas fotos.









y con esta estampa de Roma de noche termino. Al día siguiente empezamos el regreso a Almelo y sobre las 9 de la noche ya estábamos en casa pero antes cenamos en un restaurante en la frontera y nos hicimos una foto de grupo  hizo el chófer del autobús. Espero que os haya gustado y como dicen en Alemania :  Aufwiedersehen 






domingo, 1 de enero de 2012

Noche de fuegos artificiales ""Vuurwerk nacht"" 2011/2012

!Feliz 2012! para comenzar en esta tranquila tarde del 1 de enero del nuevo año que nada tiene que ver con la de ayer, aunque de vez en cuando algún despistado nos la recuerde . Como todos los años la tarde y noche del 31 de diciembre tuvo como acompañante el sonido de los petardos y el siseo de las  bengalas pero sería a partir de las 12 de la noche, del recién estrenado año 2012, cuando ya no se sabía si estábamos en guerra o celebrábamos la entrada del nuevo año. El olor a pólvora entraba por puertas y ventanas a pesar de estar cerradas y una nube artificial cubría la ciudad dejando a duras penas ver, a través de los tejados de las casas, los destellos de las bengalas y otros fuegos más, que este año y aunque la crisis hace mella se quemó más que en la nochevieja del 2011. Algunas fotos.

(foto hecha por una amiga) Bengala en pleno esplendor.

(foto hecha por una amiga) flecha en acción

(2 fotos hecha desde el jardín de casa)...resplandor al otro lado de la calle y nube de humo sobre el barrio.

lunes, 12 de diciembre de 2011

Keulen.Colonia.Köln (Kölsch)

Kerstmarkt, Mercados de Navidad y Weihnachtsmarkt , tres palabras que significan lo mismo en tres idiomas distintos. Del mercado navideño en Madrid o en cualquier ciudad de España no voy a hablar aunque si echo de menos pasear por la plaza Mayor de puesto en puesto pero los que tengo más cerca son los holandeses y alemanes.
El Kerstmarkt más famoso de los Países Bajos es el de Valkenburg, en la provincia de Limburg, con su nacimiento en el interior de la cueva con figuras de tierra.
http://www.l1.nl/popups/mediaplayerpopup/_rp_comm_lsvideoId/1_5470451


pero aunque en Holanda hay varias actividades ""navideñas"" lo típico es cruzar la frontera y pasar un fin de semana admirando los nacimientos y belenes de Düsseldorf, Koln o Oberhaussen  etc, etc..¿será por su glün wein (vinito caliente con canela y otras especias) y  bratwurstn (salchichas)? Ni idea pero si no se hace una escapada al país vecino parece que no se ha palpado el ambiente navideño. Los alemanes lo montan en grande, el año pasado pude ver y admirar el de Oberhaussen pero el tiempo tan horroroso que hizo impidió disfrutar del de Colonia asi que este año hemos pasado este fin de semana en esta ciudad.  Tres mercados visitados además de su fabuloso e interesante museo de chocolate con una guía muy especial, la mar de hospitalaria,  perfecta anfitriona, llamada Amaran y para unas cuantas foreras su nombre por A empieza. Fin de semana muy navideño que comenzó poniendo el árbol en casa de la anfitriona:

después al Weihnachtsmarkt Altstadt (mercado de la ciudad vieja) para tomar el primer ''vinillo" del día auque como a mi no me gusta (siempre doy la nota) para combatir el frío una coca con hielo tampoco vino mal. Como siempre pasa, los árboles no dejan ver el bosque y las afluencia de las personas no permitió hacer fotos del mercadillo como se debería: una caseta de vino caliente y una toma en alto con iglesia al fondo es todo lo que se pudo hacer.



entre mercado y mercado una visita al museo de chocolate no podía faltar. Todo lo que hay que saber del cacao, crecimiento, producción, exportación, sabores etc, etc se encuentra en sus salas con pelos y señales.
árbol de caco con fruto y semillas.Los granos de cacao se colocan en bandejas y se cubren con hojas de plátano para que se sequen.
fuente de chocolate con frutos de cacao de los que salen los grifos con el ríco líquido que tanto gusta a casi todo el mundo. Detalle de la fuente:

robot recogiendo las chocolatinas para ponerlas el papelito.
La empleada de turno recogiendo las chocolatinas ya envueltas para empaquetar.
A orillas del Rin y delante del museo había otro mercadillo donde pasamos del vino pero no de las castañas asadas que tenían una muy buena pinta y sabían muy bien.
En el tercer mercado en la Rudolfplatz había una caseta donde vendían churros y nos quedamos sorprendidos, churros? pocos vistos por aquí asi que compramos una ración pequeña para probar su sabor. La forma la tenían y el sabor casi era el mismo.
después el vino para nuestra anfitriona y mi marido y para mi un café.
y algunas fotos de las casetas:


En resumen un fin de semana muy navideño, con muchos paseos por toda la ciudad y con un tiempo muy bueno para lo que estamos acostumbrados por estas fechas: no llovió, poco viento y hasta vimos el sol .Auf Wieder Sein.

domingo, 28 de agosto de 2011

Vuelta al presente, capítulos 15, 16 y epílogo


Capítulo 15


En Lethbridge. Canadá.

Nadie diría viendo caminar a Greta Schorren, con la soltura de una joven treintañera, que había cumplido los noventa el pasado 30 de noviembre. El hombre que estaba a su lado ya rayaba los 92; sin querer me estremecí pensando en ellos, en la vida que llevaban a sus espaldas, en sus historias llenas de sacrificios y esfuerzos y en ese proyecto en común que comenzaron  a finales de los años 70.

Era como si les conociera de toda la vida, sabía que esta pareja de ancianos tenían costumbres fijas, costumbres que habían adquiridos en estos 32 años que llevaban juntos. El tiempo que hiciera era lo de menos, a las 10 de la mañana, todos los domingos, verano o invierno, sentados en la amplia veranda en sendas mecedoras tomaban su choco mientras esperaban la llegada de los hijos con los nietos. Ese día era domingo y esperaban a dos desconocidos que llamaron en nombre del sobrino de Greta, en nombre de Jack Bakker.

La granja en la que vivían era grande, constaba de una  vivienda de tres plantas con una veranda que rodeaba buena parte de la casa y a unos metros  había un granero lindándo con los establos, establos que solo usaban en el invierno pues a los caballos le gustaba estar al aire libre. Ya no tenían tantos  pero todavía seguían viniendo los niños autistas del centro vecino a montar en ellos.

De repente dejé mi sitio, el árbol desde donde les estaba viendo, para sentarme en el asiento trasero del  coche que conducía Almudena acompañada de Jaime. Por un momento temí que me hubiera visto pues volvió la cabeza justo cuando yo me sentaba pero no fue así, si lo hubiera hecho mi sueño habría terminado y yo quería conocer más cosas.

Jaime iba hablando de la universidad y de la tía del profesor:

- Creo que se casó cuando ya tenía 60 años con un canadés que había formado parte de los aliados y que ella es una superviviente de un campo nazi. Me pidió si podía llevarle un queso. La señora es una adicta, a pesar de su edad, al queso añejo de Gouda -  oí decir a Jaime.

-¡Vaya! Parece que es una señora muy aventurera, a su edad casarse y mudarse a otro país no se ve muy a menudo y desde luego debe tener una historia muy interesante aunque bastante fuerte. Debió vivir un verdadero horror y es una memoria viviente que me apetece conocer.

Serían las doce menos diez cuando el todoterreno entraba en el camino privado que llevaba a The Schorrern’s  Farm y al llegar a la casa se bajaron del coche saludando:

-Buenos días – dijo Almudena andando hacia ellos – me llamo Almudena López y él es mi hijo Jaime Rodríguez.

-Buenas- dijo también Jaime enseñando el paquete que tenía en las manos - Jack Bakker me ha pedido que les traiga esto.

Greta Schorren y su marido estrecharon la mano de Almudena, saludaron a Jaime al tiempo que les invitaban a entrar en la inmensa cocina donde habían preparado un pequeño almuerzo para los visitantes.

-Muchas gracias joven por la molestia. Mi sobrino sabe que lo único que echo de menos es mi queso de Gouda.

-¿Es usted alumno de Jack?- pregunta Hans Schorren

-Sí, estoy haciendo un master este año en derecho europeo y su sobrino es uno de mis profesores. Casualmente tuve que pedir permiso para reintegrarme en enero unos días más tarde y cuando oyó a donde venía me habló de ustedes y me pidió el favor.

Hora y media más tarde Almudena ayudaba a Greta en la cocina y hablaban  como si fueran grandes amigas. A medida que pasaban los minutos Almudena admiraba aún más a Greta y cuando oyó su experiencia en Ravensbrück se dio cuenta que los años pasan pero hay recuerdos que permanecen vivos. El diálogo que oí me congeló la sangre:

-Todavía quedan oficiales asesinos por encontrar y me gustaría ver que todos ellos han sido hayados antes de morirme. Mi único deseo es que les declaren culpables, no quiero verles morir en una cárcel, los que quedan ya son muy mayores, como yo, y puede sonar raro pero a ciertas edades uno comprende que hasta el ser más despiadado no está libre de padecer los achaques de la vejez y estos pueden ser muchos y muy graves -dijo Greta

- Eso piensa ahora pero y antes ,¿cómo se sintió cuando lo de Nüremberg?

-Se hizo justicia aunque los más crueles pudieron escapar.. En 1955 leí un artículo en un periódico holandés sobre los nazis escondidos en España.  El artículo era de un periodista americano que trabajaba para una agencia judía y usted no conocerá la historia, claro, usted es muy joven pero el periodista había descubierto a un peligroso médico de Auschwitz en Madrid y este debió sospecharlo y se quitó la vida. Lo que a mi me extrañó fue el método utilizado: se había ahorcado y eso sigue sin cuadrarme.

-¿Por qué?- preguntó Almudena.

-  Usar una pastilla hubiera sido lo normal, estaban programados para ello o en su defecto darse un tiro en la sien pero ¿ahocarse?, no, sigo sin entenderlo y además fue muy frustrante. Mostruos como él tenían que ser entregados, ser juzgados y obligados a pedir disculpas.

-Comprendo y debo confesarle algo, conozco la historia - dijo Almudena ante una asombrada Greta-  Casualmente mi padre fue el fotógrafo del periodista americano llamado Steven Dyton. Mi padre consiguió fotografíar a Joaquín Levi como se hizo llamar.

- ¿Y cómo le descubrieron?- preguntó Greta

- Steven estaba casi seguro que estaba en Madrid y contrató a mi padre para que hiciera fotos del barrio y sus vecinos. Joaquín se dejó fotografiar sin notarlo y pudieron compararlas con las que Steven ya tenía de Lemper durante la guerra. Las fotos en sí no le valían, Steven quería pruebas irrefutables y le tendieron una trampa. Gracias a otra persona, que consiguió duplicar una llave, entró en su despacho y allí descubrió el cuaderno donde apuntó sus experimentos e intervenciones en el campo. Tenía fotos de muchas de sus víctimas, entre ellas la de una jovencita española  y un libro, un tratado de ginecología escrito por él en alemán. La llamada de mi padre avisándole que Joquin abandonaba el café impidió el seguir buscando pruebas pero con las conseguidas ya tenía bastante para incriminarlo. Mi Padre tenía que vigilar a Joaquin en el café y tras más de media de hora de esperar en vano, a la persona que le había citado, pagó visiblemente enojado su consumición y un tanto preocupado, según mi padre. Dos días más tarde amaneció ahorcado.

-¿Tengo que creerme que fue un suicidio?- volvió a preguntar Greta

- Esa es la versión oficial aunque mi padre cree que fue un ajuste de cuentas.

-Eso mismo pensé yo pero fue una pena...tenía que haber sido juzgado. Aunque lo entiendo, yo misma, años más tarde, estuve a punto de estrangular con mis propias manos al oficial de la NSB que arruinó la vida de mi compañera en la resistencia. En su juicio, cuando pasó por delante mía, tuve una gran oportunidad pero no lo hice. No fue por falta de valor, no creas hija,  sino por la memoria de mi camarada. Julia de Boer no se mereció la muerte que tuvo.. pero ella tampoco hubiera querido que yo me perdiera por un asesino. Julia creía firmemente en la justicia y en el cumplimiento de las penas íntegras y estaba en contra de la pena de muerte. 

A continuación Greta contó como fue su detención y la mala suerte que tuvo su amiga y camarada. Almudena escuchaba como hipnotizada y las horas podrían haber pasado sin enterarse si no llega a ser por la entrada de Jaime que regresaba con Hans de dar un paseo por la granja. Minutos más tarde pusieron punto final a la visita y yo me fui con ellos en el coche para seguir siendo testigo de lo que hablaran al llegar a su casa de Red Deer.


Capítulo 16


Mi mente y yo en casa de Almudena López en Red Deer Canadá.

El camino de vuelta lo hicieron en silencio. Almudena tenía muchas cosas en que pensar, la visita le había gustado y no se arrepentía de haberse empeñado en acompañar a su hijo, desde el primer momento supo que debía de hacerlo y a Jaime le pareció bien.

Por la tarde cuando ya estaban todos sentados a la mesa, Almudena hija relató la historia de Greta, la de Julia de Boer y el comentario sobre el artículo de Steven. Su padre no se asombró, sabía por Steven que a pesar del tiempo transcurrido las víctimas seguían recordando lo vivido muy a pesar suyo.

Sancho recordó a Irene, recordó lo que ésta había significado para Almudena y todo lo que su mujer aún desconocía sobre ella. Parecía oír de nuevo a Steven diciéndole: “no se lo cuentes nunca a Almudena”.

 Prometió no revelar la verdadera historia de Irene. La gente podría saber que estuvo retenida en un campo pero no debería saber que fue una víctima más de Johan Lemper. No era la única cosa que ocultó  a su esposa, bastante había sufrido ya con su enfermedad, con la pérdida de su madre y otras desgracias familiares que tuvieron de fondo la niñez de la propia Irene.

Almudena Hernández no pudo dejar de preguntar, al oir la historia de Greta.:

 -¿Estuvo Irene en el mismo campo que ellas?

-No, me temo que ella no estuvo en el mismo campo. Estuvo en Auschwitz-Monowitz, uno de los subcampos para trabajos forzado- dijo Sancho.

-¿Y qué tipo de trabajo tenía que hacer?, Greta era obrera forzada para Telefunken pero que empresa estaba metida allí -preguntó de nuevo.

-No estoy seguro –dijo Sancho mientras bebía de su copa de vino y se limpiaba con la servilleta- creo que la IG Farben tenía una fábrica de caucho sintético.

-Y producían el llamado petróleo sintético, a partir del carbón consiguieron producir gasolina sintética – aclaró su yerno, muy puesto en la materia - en principio era un grupo de fábricas que producían colorantes, posteriormente  fabricaron el gas Zyklon B, el gas con el que exterminarían a los judíos.

-¡Calla por Dios!, se me ponen los pelos de punta sólo de imaginarme a Irene escuálida, con el pelo corto y colaborando indirectamente al exterminio de los judíos. Era una mujer admirable, a mi me enseñó muchísimo y si no hubiera sido por el número que tenía en la muñeca creo que nadie hubiese sospechado que pasó parte de su juventud en un lugar tan horrible - dijo Almudena Hernández.

-La procesión iba por dentro –le dijo Sancho – pero tuvo suerte de encontrar a Ubaldo al poco tiempo de ser liberada y de su llegada a París. Con él volvió a vivir, pudo estudiar, viajar y aprendió a no perder la sonrisa de cara a la galería.

-La última vez que estuve en Berlín – dijo el hermano de Jaime– visité el museo del holocausto y la exposición que se puede ver en el paso de Chekpoint Charlie y me impresionó muchísimo. Berlín es una de las ciudades que más me ha impresionado de todas las que he visto, las huellas del tercer Reich y las consecuencias de la guerra se palpan aún en ella.

Después de comer continuaron hablando pero la conversación cambió de tono. A las nueve de la noche los abuelos se retiraron, Jaime y su hermano salieron un rato.  Almudena López presiente que volverá a ver a Greta, está segura pero también sabe que cuando la vea será la primera vez que lo haga y en ese momento retiene su mirada en la leña que arde en la chimenea, piensa en los troncos que antes fueron y que ahora ya nada son o casi nada y entonces creo que esta vez si que me vio porque escribió en un papel:

<< Hasta hace poco estaba segura que era todo verdad y ahora tengo la sensación de formar parte del sueño de de alguien, quizá de la misteriosa Ana a quien sé que conoceré muy pronto aunque ahora no sepa donde está pero presiento que esté en dónde esté va a despertad ya mismo, quizá antes de que se consuma la la leña en mi chimenea. >>

En ese momento Carolina salió de la nada y me dijo que era hora de abrir los ojos y así lo hice, me vi en la cama del hospital con Mario y Carmen a mi lado como ya dije al principio.  A los pocos días pude irme a casa y comencé a escribir estas líneas.


Epílogo:



Madrid 15 de enero de 2011
                                                                    
                                                            


""Nunca desistas de un sueño. Sólo trata de ver las señales que te llevan a él"" (Paulo Coelho)



La fiesta de reyes ya ha pasado y nuestra navidad no se parece en nada a las soñadas. Estas notas son las últimas que escribo; lo que he escrito en cursiva es  lo que he vivido durante los dos días que estuve sin sentido.

Ahora sé a ciencia cierta que se oye estando inconsciente, directa e indirectamente.  Mario me ha comentado que llamó a Jack desde el hospital y Jack sabía lo de la  agenda. Leonor y Serafín vinieron a visitarme mientras yo estaba viajando en el tiempo y Mario les contó mi sueño en Holanda. Luis Espinosa existe, Serafín le visita muy a menudo y han hablado alguna vez del caso. Leonor a su vez le contó cosas de la familia Salvatierra así que yo debí oírles, no hay otra explicación para vivir lo que vi.

Hay muchas cosas que todavía no encajan, otras que me hacen sospechar que nunca pasarán y una que me intriga: ¿por qué mi “”sueño”” en realidad no era sobre Almudena y su familia sino sobre Irene y los actos cometidos por Ubaldo? . No lo sé todavía a ciencia cierta, según Mario, las notas que escribió su padre y que encontramos en un libro olvidado, ha podido ser el detonante.

 Las encontramos un día antes de volar a Holanda y teníamos pensado, al volver, desempolvar de nuevo el viejo baúl que heredó de su padre y que este a su vez heredara de un tío suyo con gustos muy peculiares.

Hace unos días hemos abierto el baúl y en efecto, en su doble fondo había cartas y entre ellas las que mi padre escribíera al padre de Mario con alusiones a los casos y las sospechas que tenían. Cuando vuelva Carmen- ( acaba de irse a Venezuela a vender la casa) -  con las cartas que Bonilla escribiera  a mi padre y que yo guardé hace muchos años en el ático, podremos contemplar el puzzel. Nos gustaría saber la verdad, saber cómo pasó todo realmente pero me temo que por lo que luego explicaré no va a ser posible.

Sigo sin entender muy bien por qué Carolina fue mi guía pero me ha gustado su presencia silenciosa a mi lado  e intuyo que la culpa es de  Beatriz  pues al terminar su relato me dejó con la miel en los labios y se niega a continuarlo. Tenía verdadera curiosidad por saber si iba a ser una persona tan luchadora como su abuelo, si se descantaría por ser abogada como su abuela y tan aventurera como sus padres. Quizá también sea por la fecha ficticia de su nacimiento, un 30 de noviembre de 1968,  la misma fecha del día de mi secuestro, la mismo fecha de nacimiento de Almudena López.

Ayer mismo estuve con ella, con Almudena, como habíamos acordado. Hablamos por teléfono el día de nochevieja-( Jack nos dio el teléfono que le había dejado Jaime)-  y no se extrañó de mi llamada. Dijo que el 12 de enero tenía una comida con la editorial en Madrid y quedamos para el día 14, es decir, para ayer.

Pasamos la tarde juntas, hablamos mucho y las dos sentimos que algo invisible nos unía. La dejé leer lo que soñé y me confesó que desde la noche en que compartimos el sueño del aeropuerto había presentido mi presencia en varios momentos. 

Almudena vive actualmente en Canadá pero pasó un tiempo en Venezuela, casi fuimos vecinas y ahora sé que ella es la autora del cuadro que tanto me impactó y que vi el último día de mi estancia allá, al pasar por una galería antes de venir a Madrid.
Sus hijos han pasado las navidades con ellos pero sus padres al final no pudieron ir, tampoco conoce a la tía de Jack pero en cuanto vuelva quiere visitarla.

También hablamos del relato de Beatriz y me confirmó que lo había comprado en Barajas , que la noche en la que tuvimos el mismo sueño, cuando estaba paseando por su salón, pensó en hacer una obra que reflejase a los vecinos de la plaza de los Frutos y su lucha por las libertades y los derechos que ahora nos parecen tan normales.

De sus abuelos y tíos no me ha contado mucho pero si me ha dicho que lo que digo de Irene y de Ubaldo es verdad, que las notas de Steven existen y vienen a decir casi lo mismo que yo he escrito. Al contrario que en mi sueño las notas junto con el cuaderno las guarda ahora ella (su padre se las dio el 9 diciembre para que las destruyera por si a su muerte las encontrase su madre)  y me ha pedido que en la reunión que estamos planeando, con toda la familia, que no lo miente, que no hable de ello con nadie más y que no le diga nada a su padre.

Almudena madre nunca ha sabido lo que hizo Ubaldo, las cosas terribles que le pasaron a Irene desde que mataron a su madre en Guadarrama y el por qué de algunas de las desgracias de su propia familia. Yo tampoco lo sé porque Almudena no ha querido contarme nada más, pero tengo la impresión que Sancho protege a su esposa tanto o más que Ubaldo protegía a Irene y  Almudena hace lo mismo. No sé si eso es lo mejor, en parte es como la siguiesen tratando como si fuese una niña enferma.

Almudena también duda de la autoría de Ubaldo en solitario pero su padre estaba convencido de ello. Las dos coincidimos en que muchas veces, cuando se conocen los antecedentes, resulta más fácil entender lo que una persona es capaz de hacer en situaciones extremas, no obstante seguimos teniendo problemas con aceptar el método y desconfiamos de la eficacia de la justicia de ciertas justicias. 

No voy a preguntar nada a Sancho porque tampoco adelantaría nada con preguntárselo, la verdad sólo la sabe una persona y esa es Ubaldo y con él no he podido contactar.

Cuando nos despedimos era casi la hora de la cena y al salir de la cafetería nos pareció ver a Carolina sentada en un banco de la plaza de Jacinto Benavente sonriéndonos y saludándonos con la mano. Creo que ambas cerramos los ojos y al abrirlos no había ni rastro de ella. La próxima cita será en casa de su madre, quien sabe si Carolina se pasa a saludarnos o esta tarde ha sido su despedida.

Quiero acabar con unas palabras para Teresita:

Cariño cuando leas estos folios al cumplir los 18 verás que hay más personas como nosotras asi que: no temas a los sueños, como hice yo, al revés, aprende a convivir con ellos y a entederlos, yo ya no los temo ni los odios, forman parte de mi persona y solo lamento no haberlo entendido antes pero estoy segura que tu sabrás manejarlos mejor que yo, a juzgar por tu comportamiento con tu primer sueño y tu sentido práctico de ver la vida.
No es necesario que te diga que te quiero mucho, tú lo sabes pero yo lo repito porque me gusta decírtelo.
Te quiero mucho.
 Tu abuela Ana.



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domingo, 21 de agosto de 2011

Vuelta al presente, capítulos 13 y 14


Capítulo 13.

 24 de diciembre 2010 en Red Deer . Alberta. Canadá.

La nieve caía suavemente en las montañas de Calgary, la estación de esquí estaba llena, visitantes venidos de diferentes partes de América e incluso de Europa.
Un chico, a quien llamaban Jaime, se quitaba sus esquies y junto con su hermano se apresuraba a ir la tienda de regalos del centro comercial más cercano. Minutos más tarde los dos salían cargados de paquetes, envueltos con papel navideño yendo en busca del coche.
Justo cuando Jaime metía los regalos en el maletero vio que en la acera de enfrente había un mapa de Alberta, la provincia en la que se encontraban. Sin pensárselo dos veces cruzó la calle, buscó el nombre que le había escrito su profesor en un papel y lo localizó al sureste de Calgary cerca de la frontera con los Estados Unidos.
Al llegar a la casa, en la que ahora vivían en Red Deer, encontró a su padre jugando una partida de ajedrez con el abuelo mientras la abuela terminaba de poner la mesa. Una mesa con turrón y mazapanes traídos de Madrid cubierta con la mantelería que la abuela solía usar por Navidad.
 Almudena López saludaba a sus hijos desde la cocina mientras sacaba el besugo del horno. Se disponía a adonarlo cuidadosamente con rajitas de limón, de naranja y lechuga rizada.
 Acostumbrada a pasar estas fechas fuera de casa combinaba siempre las tradiciones de España con las del país en la que se encontrara. Esa noche había preparado un pastel de carne siguiendo la costumbre canadiense además del besugo que según su madre no podía faltar en una buena mesa.
Villancicos y canciones típicas de Navidad sonaban en el salón dónde un enorme abeto albergaba a sus pies varios paquetes, regalos para todos que abrirían al día siguiente. Cerca del árbol, sobre una de las mesitas un belén,  en las puertas el muérdago bien colocado, la chimenea ardiendo y el paisaje nevado recordaban a una estampa sacada de una tarjeta postal, una postal llena de calor familiar.
Durante la cena el abuelo se encargó de animar la comida con sus historias y tomas fotográficas y en los postres los jóvenes tomaron la palabra. Jaime aprovechó para contarles la conversación que tuvo con su profesor de derecho en Tilburg, poco antes de las vacaciones.
 Almudena escuchó con atención y cuando oyó lo de la agenda recordó su sueño. No había duda de que era la suya y mirando el número de teléfono que Jaime le había pasado le preguntó:
-El teléfono que me acabas de dar ¿ es de la persona que encontró mi agenda y está en Venezuela?
-Sí es de un tal Mario Bonilla y según Jack Bakker han ido a vender la casa de la mujer de Mario.
-¿Sabes como se llama ella?
-¡Mamá! ¿No pensarás que yo me dedico a interrogar a mis profesores sobre su vida privada o la de sus amigos, verdad?
-No claro, no digo eso pero a lo mejor igual que dijo el nombre de Mario te podía haber dicho el de la mujer.
-No estoy seguro, creo que dijo que Ana la había encontrado y supongo que la tal Ana será la mujer de Mario.
-Puede ser y bueno ahora me toca a mi contar una historia.
Dejé a Almudena contando su sueño, el sueño del aeropuerto, nuestro sueño y regresé a Madrid a celebrar nuestra Nochebuena.


Capítulo 14

Mi mente  y yo en nochebuena en Madrid.

Como estaba previsto la pasamos con las chicas y Teresita aguantó incluso hasta después de la cena, no era para menos ya que yo, había transformado, como por arte de magia, una simple silla en trineo polar y abriendo la misteriosa bolsa roja que había comprado en el aeropuerto de Miami, me convertí en la señora de Papa Noël, vestida de rojo con gorro incluído y comencé a repartir pequeños presentes y algún chuche que otro a Beatriz, a Carmen e incluso a Mario ante la atenta y divertida mirada de Teresita quien naturalmente recibió el paquete más grande.
Más tarde, cuando la niña ya estaba en la cama, los adultos jugamos unas partidas de póker y al llegar a casa me metí directamente en la cama...! hasta que teléfono me despertó!. No era mi teléfono sino el de Mario y la llamada , según la pantalla no era de nadie de su lista de contactos. Un tanto enojado por la hora, las ocho de la mañana del 25 de diciembre, Mario dijo un ”Diga” de mala ganas y comenzó a conversar con la desconocida que dijo:

-Hola, buenos días y perdone si les despierto. Soy Almudena López, les llamo desde Canadá: Feliz Navidad
-¿Almudena López? ¡Pues no son horas de llamar!, lo siento ¿cómo tiene usted mi teléfono?
- Me lo ha dado mi hijo Jaime, creía que su profesor ya había hablado con usted y perdón de nuevo pero le llamo por lo de mi agenda.
-Sí, si claro – contesta Mario - se me había olvidado y no pensaba que fuera a llamarme tan pronto. Sí, tenemos su agenda ¿Quiere que se la mandemos por correo?
-No, no, ni mucho menos. Verá en enero tengo una comida con mi editorial y he pensado que podíamos quedar, conocernos y de paso me la entregan. No me corre prisa y ustedes son personas de confianza ¿me equivoco?
-No, claro me parece muy bien, cuando usted quiera.
A pesar de la hora y de lo mal que empezaron siguieron charlando un buen rato y al colgar Mario me habló de las obras que ella firmaba con el nombre Olalla Salvatierra y que podían verse en Internet en su página web..
A las diez de la mañana ya habíamos desayunado y buscamos la página de Almudena. En ella encontramos cuadros, esculturas y fotografías. Debía ser una gran artista a juzgar por lo que veíamos pero lo que más me llamó la atención fue leer que había nacido un 30 de noviembre de 1968 en Madrid.
Por la tarde vinieron las chicas a comer y Serafín con Leonor también se pasaron. Comentamos la llamada de Almudena y le preguntamos a Beatriz si la conocía y su respuesta fue:
-No, lo siento, ni idea. No he coincidido con Olalla para nada y menos aún me podía imaginar que se llamase Almudena y todo lo que está pasando.
-Yo tampoco lo sabía –dijo Leonor
Serafín quería saber si habíamos averiguado algo más de Steven Dayton. No podíamos contar nada de lo que habíamos leído en la libreta, lo habíamos prometido y nos remitimos a las cartas de nuestros padres.
- Tanto mi padre como Héctor estaban seguros de que las dos muertes, la de Joaquín Levi y la de Juan Carreño tenían un denominador común y este se llamaba Irene. No fueron muertes sino asesinatos y la mano justiciera debió ser la misma pero alguien debió ayudar pero como no se investigaron esta muerte quizá nunca sepamos la verdad - contesté sin hacer pausa alguna.
Serafín insistió y preguntó si no habíamos hablado con los familiares de Steven.
-Sí, lo hicimos –dijo Mario- pero también prometimos no revelar nada de lo que leímos. Tan sólo puedo decirte que a Carreño no lo conoció y el asesinato de Joaquín Levi disfrazado de suicidio se produjo, en efecto, horas antes de salir su artículo en la prensa española.
-Espero que en enero podamos hablar con Sancho porque me gustaría saber que es lo que él sabe y cual fue el pasado de Irene –apuntó Serafín.
-Si tuvo la mala suerte de terminar en un campo en Polonia nos lo podemos imaginar – dijo Beatriz
-¿Pero cómo llega al campo?- preguntó Leonor
-No lo sé – dijo Mario- solo hay sospechas. Probablemente fue una de las niñas que mandaron a Rusia. La división azul estuvo en Leningrado, quizá Carreño se la encontró allí y la entregó a los alemanes. Al no ser judía pudo haber terminado en un campo de trabajos como la tía de Jack o en un burdel.
-Me temo que a ella le tocó el burdel, era muy joven para ser obrera cualificada y si fue una víctima más de Joham Lemper tuvo que ser por culpa de un embarazo o justamente para impedir un embarazo- me aventuré a decir yo.
La tarde fue cayendo, continuamos discutiendo teorías y cuando se fueron volé mentalmente a Lethbridge, Canadá, a la ciudad donde vivía la tía de Jack.