lunes, 27 de agosto de 2012

La sorpresa de Aurelia. Parte 10.


Adviento y función navideña







Diciembre ha llegado y con él las celebraciones. El próximo domingo será primer domingo de adviento y los días serán cada vez más cortos, la luces se encenderán  a las cinco de la tarde y poco a poco el ambiente navideño reinará en  las calles, en las plazas y sobre todo en los comercios .
En algunos hogares de Europa se encederá cada domingo una vela menos la última, esa se reserva para el día de la Navidad. Esa costumbre todavía no se ha extendido en España pero la de poner el abeto, aunque no ha destronado al nacimiento se ve cada vez más y en las casas, a la par que el abeto, va entrando la televisión, ese aparato de distracción, cada vez más presente en los hogares españoles  que nos trae los primeros anuncios de turrón y los regalos para reyes que ya madrugan invitando a jugar con sus juegos reunidos.
En el colegio de las chicas comienzan a ensayar la función navideña entre risas y nervios como les pasa a María, Irene y Clara con “ A Christmas Carol” como dice la profesora de inglés .



“El cuento de Navidad”” o “” La canción de Navidad””  la van a representar este año la clase de Irene y la de María y Clara. Sor Trinidad les ha dejado ver unas fotos de una representación teatral en Londres, unas fotos en color para que se hagan una idea y vean los vestuarios. Todas las niñas van a tener un papel, corto o largo, con texto o sin él, pero todas están entusiasmadas.  
Irene va ser el espíritu del pasado, Maria y Clara van a hacer de niñas pobres y Suzanne será el avaro Scrooge.




-       ¡Qué divertido! Me imagino la cara de mi abuela cuando la diga que necesito bajar a la caldera a por carbón e ir al rastro a comprar ropa vieja y ensuciarla.- dice María
-       ¡anda que yo! – dice Irene- yo la tengo que pedir una sábana y hacer un agujero para sacar la cabeza..a la pobre le va dar algo.
-       A mi lo que me gusta es que es diferente a los otros años, ya estaba cansada de ser pastor, ángel o estrella y tú, Irene, no te puedes quejar hasta tienes este año que aprenderte un texto – dice Clara
-       Me temo que Dani y Javi se van a reír bastante de nosotras y como ellos no tienen función no nos podemos vengar- dice María.
-       ¿Cómo que no? No tendrán función de teatro pero tiene partido de baloncesto de Navidad y si se ponen chulitos y pierden pues....

Las chicas siguen hablando en la puerta del colegio mientras esperan que venga a buscarlas y al pocos minutos ven venir a Asunción con Aurelia. De camino a casa no paran de hablar sobre la función.

-       Parece que tenéis muchas ganas ¿no?- pregunta Aurelia.
-       Yo sí, me encanta eso de subirme a un escenario y que la gente me aplauda aunque sea vestida con una sábana- comenta Irene
-       Seguro que lo vais a hacer muy bien y todos los padres vamos a estar muy orgullosos y por la abuela no os preocupéis, pondrá algún pero porque de otro modo no sería ella pero luego , a solas con el abuelo se reirá de lo de la sábana y el carbón.- contesta Asunción aparcando ya el coche en casa de Aurelia.

Justo cuando está aparcando llega Gustavo y la familia Olavide sube a su casa.
Una vez en ella Clara sigue hablando de la obra y Gustavo recuerda que él leyó el libro cuando era pequeño y le pareció un cuento muy triste aunque con final feliz.

-       La pobreza y la avaricia siempre es triste – dice Aurelia
-       Por supuesto, la riqueza no hace la felicidad y la avaricia es asquerosa, pero lo que me ponía triste en el cuento es que la pobreza nunca se va acabar, que siempre va a haber pobres.
-       ¿Sigue habiendo ahora tantos pobres como entonces? Según Sor Trinidad la obra no es de ahora, sino de otro siglo cuando casi no había ricos y muchos niños en la calle.
-       En Europa y parte de América la situación ha mejorado pero sigue habiendo países de Africa y Asia que pasan mucha hambre.- dice Aurelia
-       ¿Vosotros habéis pasado hambre cuando eráis pequeños?- pregunta Clara
-       Antes de la guerra y después de la guerra ha habido mucha hambre en España. Muchas familas tuvieron que abandonar sus pueblos e incluso el país en busca de un futuro mejor. Nosotros, yo al menos – dice Gustavo- no he pasado hambre pero mis padres tampoco lo tuvieron fácil durante la guerra.
-       - En mi casa tampoco, mi madre falleció cuando yo tenía 6 años, yo no recuedo haber pasado hambre pero no tenía tantas cosas como tienes tú, mi padre trabajaba en casa para no dejarme sola y para ahorrarse una persona que me cuidara porque el despacho no daba para muchos gastos.- contesta Aurelia
-       ¿Y la familia de la tita Asunción pasó hambre?- pregunta de nuevo Clara
-       Hambre no creo que hayan pasado pero tuvieron que venirse a Madrid porque en el pueblo no había futuro y sus hijos, menos Pedrito, tuvieron que ponerse a trabajar con 16 años. La tita Asunción no pudo seguir yendo al colegio como vas a poder tú o María o Irene. Ella tuvo que trabajar y todo lo que sabe lo ha tenido que aprender ella sola- dice Aurelia
-       Así es Clara, por eso es tan importante que aprovechéis bien esta oportunidad que tenéis ahora vuestra generación, sobre todo las chicas.
-       ¿Por qué ?- vuelve a preguntar Clara
-       Porque las chicas hasta hace bien poco sólo tenían que aprender un poco de cultura general, algo de música las niñas bien y saber llevar un hogar. Eso de estudiar una carrera y trabajar fuera de casa estaba mal visto- contesta Aurelia
-       Pues no entiendo porque estaba mal. Yo desde luego voy a ser médico guste o no guste.
-       Me parece muy bien Clara – dice su padre – pero tienes que aplicarte mucho en el colegio porque ir a la Universidad no es tan fácil...pero bueno, eso ya lo irás viendo con los años.

Cuando Clara ya está acostada sus padres se quedan un rato a ver la televisión.
El embarazo sigue adelante, ya ha entrado en su séptimo mes y no tiene porque preocuparse pero las piernas, sobre todo por las noches, se ponen pesadas y Gustavo aprovecha el momento de relax en el sofá, para darle masajes con una crema especial mientras ven el programa Estudio 1, programa que les gusta mucho pero en el que hoy no consiguen concentrarse.

-       Sabes – dice Aurelia- me ha gustado el interés que ha mostrado Clara por saber cosas de antes y lo sencillo que es hablar con ella. Mi padre y yo siempre hemos tenido una relación muy buena pero una conversación, tan informal en la forma, como la que hemos tenido con Clara no era posible. Contestaba lo preciso y nunca ha querido hablarme de la guerra y tampoco estoy muy segura del lado que estaba ¿y los tuyos?
-       Tampoco le hemos hablado de la guerra en sí pero llevas razón. Con mi padre no se dialogaba se escuchaba y se acataban ordenes y mi madre escuchaba mis preguntas pero nunca daba su opinión y el bando siempre lo he sabido, mi padre era militar del ejercito de  tierra y luchó con los nacionales.
-       ¿ tú has querido ser siempre militar como tu padre?
-       No, de pequeño no, yo quería ser abogado y nada más pero durante las milicias militares mi padre esperaba que siguiese su carrera como militar y lo que el esperaba se cumplía. Nunca tuve valor para decir que no, no quería darle un disgusto..a pesar de todo fueron buenos padres a su manera, al final, cuando dejé el cuerpo no se llevó el gran disgusto que yo temía.
-       Es verdad, yo temía que me echara a mi la culpa pero quizá fuese la enfermedad que ya padecía pero conmigo no se portó como un dictador.
-       Dictador no era Aurelia, comparado con tu padre sí... un poco, en realidad mi padre era autoritario como buen hijo de militar que se había educado en una comunidad castrense.
-       Pedona, no quería ofenderte.- contesta Aurelia
-       No pasa nada cariño, muy afectivo desde luego nunca lo fue aunque sé me quería mucho. ¿por qué dices que no estás segura del bando de tu padre?- pregunta Gustavo.
-       Como nunca habló de política, al menos conmigo, pensé que luchó con los nacionales pero una vez encontré entre unos papeles un carné socialista con su nombre y cuando le pregunté me dijo: << fue una ilusión rota como muchas otras en mi vida, como la muerte tan temprana de tu madre. No vale la pena remover el pasado, la realidad cuenta y ya no me rebelo. Me conformo con que me dejen ejercer en casos de prodeo>>. Hasta el día de hoy no ha querido aclararme sus palabras.
-       Yo creo que en sus tiempos de estudiante simpatizaba quizá con los solcialistas y probablemente haya apoyado la república y después le pasaría como a muchos otro abogados republicanos, la purga y el ”esto es lo que tienes y date por satisfecho”.
-       ¿Pudo haberle pasado eso en realidad?- pregunta Aurelia
-       Sí, cuando estaba en comandancia escuchaba casos de abogados rojos perdonados. A mi me parecía normal entonces, ahora que sé lo que les ha pasado a muchos de los que se han quedado y la cantidad de gente que ha tenido que salir huyendo del país me avergüenzo de haber servido a este regimen como abogado militar pero ya ves, en parte les sigo el juego pues nunca me he planteado la posibilidad de exiliarme.
-       ¡No, por favor! Yo no quiero irme de España, seré una egoista y poco solidaria pero yo no quiero abandonar mi patria. Desde dentro también podemos luchar para cambiar las ideas de una nueva generación sin necesidad de pertenecer al partido socialista o al comunista.
-       Así pienso yo, además de mis casos particulares también defiendo gratuitamente a estudiantes y gentes marginada. Poca justicia puedo hacer pero al menos han tenido una defensa decente.
-       Eso es lo que mi padre siempre decía: “Los ricos tienen los mejores abogados pero los pobres tienen muy pocos abogados que les defiendan a fondo, yo no seré un gran abogado pero tengo la concienca tranquila””.
-       Por eso me ha caido bien siempre tu padre, es una buena persona y tenemos que invitarle más a menudo; quizá debiera venirse a vivir con nosotros, ya está muy mayor.
-       Ni se lo propongas Gustavo, por favor. Ya se lo dije yo una vez y se enfadó muchísimo, quiere su independencia y con la señora que viene a hacerle la limpieza se arregla. Mi padre es uno de los pocos hombres en este país que cocina como el mejor chef...dejemos el tema porque me estoy poniendo triste, serán las hormonas.
-       Serán, pero yo conozco un manera de compensarlas – contesta Gustavo besando la frente de Aurelia, bajando despacito hasta detrás de su oído hasta llegar al cuello.
-       Me encanta tu manera – dice Aurelia melosamente – son escandalosamente incitantes pero mi estado no me facilita ya ciertas cosas si no te ibas a enterar esta noche.
-       Te creo señora Olavide – responde Gustavo riéndose - ¿Nos vamos a dormir o quieres seguir viendo el estudio 1?
-       Vámonos a la cama mejor. La obra es muy buena y los actores fantásticos como siempre pero no es mi noche para la tragedia inglesa- contesta Aurelia levántandose apoyando sus manos en el sofá mientras Gustavo la ayuda.

En casa de los Pereas la función navideña también ha sido tema a la hora de la cena y como María se temía su hermano ha empezado a burlarse de ellas hasta que Asunción les ha mandado callar ya que Héctor nunca les dice nada cuando empiezan a tirarse pullas; a él le encanta contemplar a sus dos hijos, tan distintos ya desde sus nacimientos. Le gusta ver como se defiende María de los ataques de Dani y como éste trata de mantener su postura con argumentos “masculinos” sin obtener el respaldo que espera de su padre en eso de ”las chicas”......

-       ¡Jope! María siempre tiene que llevar la razón y dice tonterías.
-       ¿ A si? ¿ qué tonterias digo?- pregunta María
-       Eso  de que tu quieres ser austronauta cuando seas mayor es una bobada, las chicas no pueden ser austronautas.
-       ¡Porque tu lo digas! – contesta María
-       ¡Vale ya! – dice Asunción- el debate es muy interesante pero lo dejamos para otro día, ahora a la cama.
-       Haced caso a mamá, los hermanos se tienen que respetar y llevar siempre bien.

Cuando los niños ya están en la cama, después de fregar los cacharros el matrimonio Perea se sienta en el salón y mientras Héctor enciende un cigarrillo su mujer sirve en las copas el vino que ha quedado de la cena.

-       ¿Te apetece ver la televisión? – pregunta Héctor.
-       No, ahora no, prefiero hablar contigo y después tengo que revisar un artículo.
-       ¿te vas a quedar hasta muy tarde?
-       No y no te preocupes que si quieres te despierto cuando me acueste pero ¿Cuántas veces tengo que recordarte que yo no quiero ser la mala de la película? Parece que estuvieras viendo un partido de tenis, venga a mover a la cabeza de un lado al otro pero nunca les dices nada, siempre me toca a mi poner orden y mandar a los niños callar y...
-       No te enfades mujer, siempre te apoyo pero no lo puedo remediar, me gustan esas escenas y ver la cara que pones.
-       ¿ Y que cara pongo?
-       Una cara muy tentadora para besarte, entre divertida y seria tratando de ejercer tu autoridad como moderadora de un debate que teme que se le vaya de las manos...y además, yo no quiero ser un padre como el mío.
-       ¡Héctor un día de estos no sé lo que te hago! – ríe Asunción y ya en un tono más serio continua- Tu nunca serás como tu padre, nunca les has puesto la mano encima y de hecho desde que estamos juntos no has vuelto a abusar de la bebida como hacías cuando te conocí en cuanto algo se torcía o hurgaban en la herida que no quería cicatrizar.
-       Gracias a tí, tu me has dado la estabilidad que siempre he buscado además de hacerme el hombre más feliz del mundo – contesta Héctor besando fugazmente a su mujer y cambiando de tema pregunta- ¿De verdad que Irene ha dicho que la encanta subirse a un escenario? No creo que le guste a tu madre.
-       Yo tampoco lo creo pero Irene no es mi hermana, no es tan inocente como era ella ni tan soñadora. Físicamente se parece mucho a ella pero Irene es muy realista y si quiere estudiar arte dramático creo que debemos apoyarla.
-       En eso llevas razón, hasta tu madre dice que podría ser hija tuya porque en muchas cosas le recuerda a tí cuando tenías su edad... ¿en serio que tienes que revisar un artículo ahora?
-       En serio, anda vete a la cama, cuanto antes me dejes sola más pronto que iré a la cama.
-       De acuerdo, te dejo sola – dice Héctor levántandose y dándole un beso – no tardes por favor y si estoy dormido no olvides despertarme.
-       Descuida, lo haré.

Fin.











martes, 21 de agosto de 2012

La sorpresa de Aurelia . Parte 9.III






La vuelta y desenlace del caso



En contra de lo que Héctor pensaba Asunción se despierta sin dolor de cabeza pero un poco confundida. Al abrir los ojos no sabe dónde está ni tiene idea de la hora que puede ser pero el reloj de la Plaza Mayor acude a su ayuda.
Son las 8 de la mañana y a su lado se encuentra su marido aún durmiendo; al intentar sentarse en la cama ve sobre una silla su vestido del revés entre la ropa de Héctor y la confusión se evapora... las imágenes borrosas de la noche anterior se vuelven nítidas y  mirando a su marido se dice<< Estamos en Salamanca y me tuvo que ayudar anoche porque había bebido demasiado, ¡menos mal que María y Dani no han viajado con nosotros!>> e intenta retirar con cuidado el brazo de su marido para poder sentarse mejor pero cuando está a punto de hacerlo oye decirle con voz somnolienta y sin abrir los ojos:

-       Buenos días sra. Perea ¿ha dormido bien?¿Le duele la cabeza?
-       Buenos días sr. Perea, he dormido fenomenal, como una niña pequeña a quien la acuestan con mimo en la cama y no, no me duele la cabeza... ahora en serio, ¿estaba muy pesada anoche?- pregunta Asunción un poco preocupada
-       No, estabas preciosa- dice Héctor abriendo los ojos y regalándole la primera sonrisa del día-  la bebida no te sienta mal pero yo te prefiero sobria, me gusta que sepas lo que haces y que lo recuerdes- contesta Héctor sentándose en la cama y dándole un beso.
-       Gracias por ayudarme anoche y por no enfadarte.
-       ¿Enfadarme? ¿Por?- pregunta extrañado.
-       No pude cumplir lo pactado..ya sabes..lo de los masajes- contesta Asunción intentándo levantarse para ir al servicio.
-       El día acaba de empezar cariño y aún tenemos tiempo antes de bajar a desayunar..tu eliges ¿en la cama o en la ducha?
-        A la noche lo discutimos, ahora me voy a duchar yo solita...estoy hambrienta y no quiero que se nos pase la hora del desayuno- dice Asunción corriendo hacia el baño.
-       Es muy pronto, tenemos tiempo – dice Héctor tratando de convencer a su mujer sin conseguirlo- ¡Qué pena! ¡resignación!.

A las nueve ya están en el comedor del hotel degustando el desayuno y hablando de las visitas que van a hacer en el día de hoy y recordando el caso que les llevó hasta allí.

-       Hemos tenido mucha suerte ayer – reconoce Héctor- ahora nos toca averiguar (tarea para Bonilla) el mutismo sobre su infancia y ¿por qué Luis utiliza el apellido Cebrián en Madrid y en Salamanca y ahora se presenta como García?
-       A mi eso no me parece tan raro, a Jaime le llamaban Salvatierra cuando en realidad era Hernández Prado- comenta Asun antes de beberse su zumo de naranja.
-       Probablemente....de todos modos hay que tratar de averiguar el motivo del silencio sobre su origen y Vallejo quizá nos pueda ayudar en lo del expediente disciplinario de la expulsión.
-       A mi me cae bien Luis sin conocerle. Una de las chicas, la italiana coincidió con Marijke y dice que fue amor a primera vista. El entró con Carlos en el café, les presentaron y ya no se separaron hasta que él tuvo que volver a Madrid. No creo que vaya trás el dinero de ella.
-       Yo tampoco lo creo pero como deciamos en comisaria, desconfía de todo lo que encaja de maravilla a la primera, hay que examinar bien todos los ángulos.....antes de presentar el informe tenemos que estar bien seguros de que Luis es de fiar.

A las diez salen del hotel cogidos de la mano, Héctor lleva el plano en su mano derecha, cruzan la Plaza del Corrillo y comienzan a andar por la calle de Meléndez hasta encontrar La Casa de las Conchas y la Universidad Pontificia, después de admirar los dos edificios siguen andando hasta la Catedral Nueva anexo Catedral Vieja pero no pueden visitar su interior pues en ese momento están oficiando misa.
Salen y se sientan en un banco en la plaza de Anaya frente a la facultad de Filología y Asunción dice:





-       ¿Dónde crees que podría estar la casa de Melibea con su huerto?
-       ¿Estás hablando de la Celestina? – dice Héctor un tanto sorprendido sin saber muy bien el motivo de la pregunta.
-       Sí, del huerto en el que Calixto vio por primera vez a Melibea y se quedó prendado de ella; amor a primera vista al que no quiso renunciar y contrató a la Celestina para que Melibea se enamorara locamente de él.
-       Ni idea, nadie dice que hayan existido de verdad ¿ a qué viene eso ahora?
-       Al caso que nos ha traído aquí...Luis y Marijke, no es lo mismo, pero es esta ciudad el origen de su amor, donde se escribe su historia y...
-       Vale, pero nosotros no somos la Celestina de nadie y además, el romance, la historia de Luis y Marijke no tiene porqué acabar en tragedia.
-       No, su historia va a terminar bien, lo presiento pero...¿sabes? todas estas historias de amor acabadas en tragedia me parecían irreales hace unos años, no podía imaginarme que eso de morir por amor fuera posible aunque mi padre perdió el interés tras la muerte de Chelo yo sabía que había que seguir para adelante y...
-       ¿Y ahora has cambiado de opinión? – pregunta Héctor mirando a Asunción a los ojos.
-       Sí, creo que si te pasara algo a tí yo quisiera morir contigo y que si con mi vida salvara la tuya lo haría gustosamente – contesta Asunción aguantado su mirada sin pestañear.
-       Muchas gracias amor.. pero no lo hagas, piensa en nuestros hijos ¿qué serían de ellos?. Si me pasa algo yo prefiero que vivas por ellos, que juntos  me recordéis con cariño pero sin poneros tristes, sin luto y sobre todo que sigáis con vuestra vida así habrá valido la mía para algo...No, no digas nada todavía, déjame terminar..te confieso que mi vida sin ti no tendría sentido pero por nuestos hijos seguiría adelante, ¿ Me lo prometes?- pregunta Héctor tomando las manos de Asunción entre las suyas.
-       Sí, te lo prometo – contesta con lágrimas en los ojos y enjugándose el llanto dice - pero no pensemos en eso ahora mi amor, celebremos que estamos bien y que la vida nos sonríe aunque a veces me entre miedo tanta felicidad.
-       A mí también –contesta Héctor acercando las manos de Asunción a su boca – a mi también me da miedo tanta felicidad pero tu mirada y tu sonrisa me dan la fuerza para desterrar el miedo...¿Continuamos el camino?

El paseo por las calles y monumentos de Salamanca se alarga hasta la hora de comer y por la tarde vuelven a quedar con algunos de los estudiantes para despedirse, pero esa noche Asunción bebe con moderación y a la mañana siguiente pueden empezar el camino de vuelta a Madrid sin problemas. A la altura de Ávila hacen una parada en un restaurante de la carretera y llaman a Madrid. Héctor sujeta el auricular de forma que Asun también pueda oir y decir algo. Irene, María y Dani ya están en casa de la abuela y a juzgar por lo poco que han podido hablar con ellos,  tanto las chicas como los chicos lo han pasado de maravilla. Dani, el último en ponerse al teléfono les ha dicho:

-       Os quiero mucho, no tardéis en llegar a casa.
-       Nosotros también a ti diablillo, ya vamos para allá.

      




El domingo termina en Madrid, en casa de los padres de Asun, alrededor de la mesa contando todos sus aventuras y vivencias de estos dos días. El pijama-party fue una pasada según Irene, estuvo pipa según María y tienen ganas de repetir la experiencia. Dani se lo pasó la mar de bien con Javi, sus padres les llevaron al recién inaugurado parque de atracciones en la Casa de Campo y otro que quiere repetir experiencia. Asun y Héctor dicen que habían tenido mucha suerte y que el caso ya estaba muy avanzado y Trino comenta:

-       Pues nosotros os hemos echado a todos mucho de menos pero ahora estamos superfelices por este momento tan bonito que nos estáis regalando ¿verdad Felisa?
-       Verdad, marido- dice Felisa que no encuentra, por una vez, palabras para decir más.

A la mañana siguiente y ya en el despacho de los detectives, Vallejo llama a la puerta con puro en mano y saluda dando palmaditas a Bonilla que es quien le ha abierto.

-       Buenas Bonilla, exquisitos los puros que me vendió tu mujer el viernes. Hola Héctor ¿qué tal el viaje? ¿hay algo para mi?
-       Hola Vallejo - saluda Héctor-  siéntate, llegas a tiempo para oir mi informe.

Cuando Héctor termina de leer Bonilla es el primero en hablar:

-       Muy bien Héctor, mañana mismo voy a Ávila y Segovia a ver si encuentro algo.
-       Para Bonilla, no hay tanta prisa, puedes esperar al jueves si quieres y te llevas a Matilde contigo, nosotros nos quedamos con Javier. Es mejor que junto con Vallejo tratéis de corraborar el paso de Luis por la universidad de Madrid . La de Salamanca está confirmada, hemos visto la foto de la orla en la casa de Carlos del Moral cuando pasamos a despedirnos.
-       Esa idea tampoco está mal – dice Bonilla – muy bien, me daré una vuelta por la facultad de Filosofías y Letras.
-       Yo me daré una vuelta por la comisaria de Moncloa – dice Vallejo.

El miércoles por la tarde y en la terraza del café Comercial Vallejo le da un sobre a Héctor:

-       Muy interesante. Según este informe Luis García Cebrian fue fichado como simpatizante de FLP, es decir, del frente de liberación popular ...¿no sé acaba de disolver este partido legalmente? – pregunta Héctor.
-       Sí, ironicamente si..un partido que nunca ha sido legal se disuelve legalmente y democraticamente por sus “simpatizantes”. Digamos que les han ganado la partida a pesar de la muerte de su compañero.
-       Tienes razón, el  caso del estudiante de quinto de derecho, a quien la politico social detuvo el 20 de enero de este mismo año y murió al lanzarse al vacío desde el séptimo piso mientras registraban su casa...¿Cuántos defenestrados van ya Vallejo?- pregunta Héctor con rabia contenida
 -     No lo sé Héctor, me repugna tanto como a ti y ojalá este país pueda conocer de nuevo lo que es vivir en democracia.
 -  Una nueva república – apunta Héctor
 -  Una nueva monarquia parlamentaria- dice Vallejo- pero en paz y en democracia. Volviendo al caso ...te das cuenta que en la ficha apuntan: conducta moral sospechosa, razón de expulsión de la facultad.
 -  Sí, ya me he dado cuenta...los muy cabrones le acusan de invertido, para morirse de risa si la cosa no fuera tan seria...a ver que nos trae Bonilla – dice Héctor viendo como su asociado cruza la plaza y se acerca a la mesa.

-       Hola Vallejo, Jefe lo tenemos – Bonilla siempre le dice Jefe cuando tiene buenas noticias.
-       Estupendo, asi me gusta, cuenta, cuenta – contesta haciendo una seña al camarero pidiendo que traiga tres cervezas.
-       En la Universidad no he conseguido gran cosa asi que he ido al círculo Siglo XXI a ver si encontraba al catedrático de historia que era amigo de mi tío .
-       ¿ Y lo conoce? – pregunta Vallejo
-       Sí, bastante. El ilustre sr. Serna Villaverde, catedrático ya retirado de la facultad de filosfía y letras de la Complutense de Madrid es socio de este nuevo club cultural y suele frecuentarlo con mucha regularidad. Mañana hay una conferencia y él va a ser uno de los ponentes.
-       Interesante pero desembucha de una vez, ¿qué te han contado? ¿y tú que le has dicho?
-       Yo no le he podido dar muchos detalles, sólo que el nombre del catedrático sale en un caso y como no tenemos referentes pues nos gustaría que nos hablara de él antes de hacerle una visita. Don Alejandro es un hombre muy prudente y de fiar asi que no creo que se vaya de la lengua.
De la vida familiar de su colega Serna Villaverde no sabía mucho, sólo lo que se comentaba.... No ha tenido hijos y se decía que su mujer estaba enferma y pasaba meses en una clínica de reposo. Unos decía que era cleptomana y otros que padecía manía persecutoria. Hace tres años falleció  de muerte natural, en la residencia donde estaba ingresada por demencia senil en el Escorial.
-       Muy bien y ¿qué reputación tiene el catedrático Serna Villaverde?
-       Buena, tiene muchos amigos en muchos sitios. Tiene fama de ser muy justo,  abierto a pesar del panorama familiar y generoso pues ha costeado o costea las carreras de algunos jóvenes sin recurso pero con talento. Si queréis uno de vosotros puede venir conmigo mañana, como socio que soy, aunque sólo he asistido a una conferencia, puedo llevar un  introducé y asi podemos ver al ilustre catedrático.
-       Un qué?- preguntan a duo vallejo y Héctor
-       Un acompañante como posible aspirante a ser socio ¿Quien se viene?
-       Mira Bonilla, mejor que sea Vallejo tu “introducé”’ que a mi esos clubs sólo para hombres no me gustan nada por muy ilustres y cultos que sean sus socios.
-       No es sólo para hombres, las mujeres también pueden asistir a las conferencias, a lo mejor es una idea para Aurelia y Asunción.
-       Quien sabe, quedamos en qué va Vallejo y mucho tacto. Nos vemos mañana, me voy que me toca recoger a las chicas del colegio.








Dos días más tarde el informe está casi concluido. Bonilla llama a Héctor desde Avila y le relata lo que han descubierto en Segovia.
En el ayuntamiento de esa ciudad, primera ciudad a la que se han desplazado, pueden averiguar que el Luis Garcia Cebrian nace como hijo natural de Fernanda García Cebrián el 7 de julio de 1937. Según el censo Fernanda reside en Segovia hasta 1943. La dirección  que consiguen se corresponde con la de la familia Sotogrande que habitan en una gran casona en una bocacalle de la plaza de la catedral. En ella residen dos ancianas quienes confirman que Fernanda trabaja para la familia hasta que regresa a Avila. Unas vecinas comentan que según las malas lenguas el padre del hijo de Fernanda era el señorito Sotogrande que fallece en la batalla de Brunete días después del nacimiento de Luis.
Las hermanas Sotogrande solo confirman que se hacen cargo de Luis al fallecer su madre en 1952 y el joven regresa a Segovia. Ellas costean sus estudios y como era muy listo y le gustaban mucho los libros le mandan a la Universidad pero el joven  les sale rana en Madrid, es expulsado de la facultad por inmoral y rojo y desde entonces no quieren saber nada de él.





En Ávila la huella de la familia de Fernanda se pierde, los padres fallecen, la madre en 1944 y el padre en 1945  y el único hermano que la madre de Luis tenía marchó para Argentina al fallecer Fernanda en 1952.
Una vez finalizado el relato, Bonilla cuelga el teléfono y pasa el resto del día con Matilde disfrutando de Alvila como un turista.

El sábado por la mañana el Sr. ter Horst recibe el informe completo:

-       Muchas gracias, trabajo bueno, muy detallado.. creo en el joven y en ellos como pareja,  ahora ya piedo hablar con él y mi con hija Marijke.
-       ¿Les va a contar que les hemos investigado? y perdón por mi curiosidad ¿la diferencia de edad no le importa?-pregunta Héctor
-       Sí, tieenen derecho a saberlo. Mi hija quiza perdona, quizá no pero tengo que ser sincero. No, la edad no es problema. Yo tambien soy mayor que madre de Marijke. Ahora problema es catedrático, tener que hablar seriamente con él.
-      Entiendo. ...Mucha suerte y si nos necesita para otro caso ya sabe donde encontrarnos, ha sido un placer trabajar para usted.
-       El placer es mío. Muchas gracias, mi secretario ha ingresado dinero acordado en banco esta mañana.

Por la tarde Bonilla y Héctor con sus respectivas mujeres y con el matrimonio Vallejo celebran con una cena, en un restaurante madrileño en la Cava Baja, el éxito del caso y por la noche, ya en la cama Asunción con el caso ya cerrado, intenta pagar la apuesta “masajes de una hora” que ha perdido pero Héctor insiste que los masajes sean mutuos pues algo de razón tenían la los dos.

-       De acuerdo- dice Asunción- pero no hagas daño ni cosquillas.
-       Descuída, lo que tengo en mente no duele.


Fin.